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GRUPOS VULNERABLES

Adulto Mayor

La experiencia de envejecer es única para cada persona y, aunque la vejez no es sinónimo de enfermedad, esta etapa del ciclo de vida se caracteriza por un conjunto de cambios graduales que pueden influir en el estado de salud.

Algunos cambios que caracterizan al grupo del adulto mayor son la disminución de la masa muscular, el aumento en las reservas de grasa y la pérdida de fuerza; disminución en la función del sistema inmunológico, lo que incrementa el riesgo de desarrollar infecciones como pulmonía e influenza. La vejez puede aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades por inflamación tales como artritis, gota, asma, obesidad, enfermedades del corazón, osteoartritis y diabetes tipo 2. Disminuyen además, las habilidades sensoriales como la visión, la audición, el olfato y el sabor, que puede afectar la ingesta de alimentos y nutrientes; los cambios en el tracto gastrointestinal y órganos auxiliares podrían afectar los procesos de masticación, digestión y absorción de nutrientes. Pueden ocurrir también, cambios en las funciones del cerebro, relacionados con la pérdida de memoria o condiciones como la demencia, especialmente la enfermedad de Alzheimer.

El envejecimiento de las personas comienza con la concepción y termina con la muerte. La forma en que se envejece depende de factores genéticos, ambientales y estilos de vida. Por tal razón es un proceso heterogéneo, entiéndase, que no todas las personas envejecen igual. Los factores genéticos pueden determinar hasta en un 25% la manera en que se envejece y el restante 75% está influenciado por el ambiente en que se desenvuelven las personas, los hábitos y el estilo de vida.

De acuerdo a investigaciones recientes, el grupo de adulto mayor se divide en los siguientes segmentos poblacionales:

  • Viejo-Joven: personas entre 65 a 74 años, es el grupo de mayor crecimiento poblacional. Son relativamente saludables y activos; pueden estar trabajando y en busca de formas significativas para invertir el tiempo como por ejemplo aprender cosas nuevas y participar en actividades comunitarias, sociales y religiosas, entre otras.

  • Viejo: personas entre los 75 a 84 años; pueden presentar deterioro en alguna de las funciones física, mental y emocional. El nivel de deterioro dependerá de los hábitos, estilo de vida y del estado de salud en general. El apoyo social y de la familia es crucial para mantener la independencia.

  • Viejo- Viejo: personas entre los 85 a 99 años; pueden presentar un aumento en la incidencia de condiciones crónicas e incapacitantes y tener mayor demanda por servicios de apoyo en la comunidad.

  • Centenarios: son los que tienen 100 años o más. Aunque son un grupo poblacional pequeño, gracias a los adelantos en la salud pública, un mayor número de personas alcanzan esta etapa.

Durante una emergencia, también deben tomarse en cuenta los factores sociales y de salud que colocan al adulto mayor entre los grupos de mayor vulnerabilidad. Es así, porque en la vejez es común la presencia de las enfermedades crónicas y existen necesidades nutricionales específicas. En particular, las discapacidades físicas, la angustia psicológica, el aumento en el riesgo de abuso y negligencia, la separación de la familia y la ausencia o limitación en los servicios de apoyo, contribuyen al desarrollo de mayor fragilidad en los adultos mayores.

La mala nutrición afecta significativamente el estado de salud de los adultos mayores que se exponen a los eventos asociados a una emergencia. Por lo general, durante una emergencia los adultos mayores permanecen en sus hogares o instituciones de cuidado prolongado, especialmente aquellos con problemas de movilidad, lo que limita la posibilidad de adquirir alimentos, agua y medicamentos, entre otros suministros necesarios.

Alimentarse saludablemente y mantener un nivel adecuado de actividad física son factores claves para una salud óptima. Al planificar las comidas se recomienda utilizar MiPlato Saludable para el Adulto Mayor en Puerto Rico. Esta guía es un modelo sencillo que presenta un plato dividido en cuatro secciones y un círculo adyacente. Estas divisiones representan los cinco Grupos de Alimentos: Cereales y farináceos, Hortalizas (vegetales) y legumbres, Frutas, Alimentos proteicos y Lácteos. Se destacan, además, recomendaciones para mantenerse hidratado y la actividad física.

Recomendaciones Generales

1. Reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como algunos tipos de cáncer, diabetes, hipertensión y enfermedad cardíaca.

  • Planificar comidas balanceadas incluyendo una variedad de alimentos de los cinco grupos.

  • Ingerir al día 2 servicios de fruta, 3 de hortalizas, especialmente de colores brillantes, tales como: papaya, mangó, espinaca, batata mameya, zanahoria, repollo y cebolla lila, entre otros, ricos en vitaminas y minerales.

  • Consumir al día 3 porciones de cereales y farináceos altos en fibra para evitar problemas gastrointestinales, alimentar las bacterias protectoras del intestino, regular niveles de colesterol LDL y glucosa en sangre. La fibra contribuye además, a prevenir o controlar la obesidad, ciertos tipos de cáncer,enfermedades del corazón y diabetes.

  • Preferir una variedad de aves y carnes magras con bajo contenido de grasa como opciones de alimentos proteicos. Aumentar también la variedad y cantidad de legumbres (habichuelas), pescados y mariscos.

  • Consumir 2 tazas de leche descremada o baja en grasa al día. Si no tolera la leche, puede sustituir con productos lácteos bajos o libres de lactosa o ingerir porciones más pequeñas. Otras opciones son yogur y queso (ej. suizo, cheddar, edam).

  • Ingerir alimentos ricos en calcio y vitamina D como la leche baja en grasa, yogur, salmón y sardinas enlatadas, legumbres (habichuelas) y tofú.

  • Enfatizar en nutrientes como el potasio, vitamina B12, hierro, zinc, ácidos grasos polinsaturados (Omega 3) para proteger los sistemas inmunológico y nervioso.

  • Utilizar suplementos nutricionales para sustituir una comida o como complemento adicional a su dieta. Éstos ayudan a prevenir las deficiencias nutricionales y atender necesidades especiales durante una emergencia.

  • Consumir cantidades adecuadas de líquidos para prevenir la deshidratación, evitar el estreñimiento y asegurar una mejor utilización de los medicamentos.

  • Alcanzar un peso corporal saludable y mantenerse físicamente activo, fuerte e independiente, de acuerdo a su estado de salud, reduce el riesgo de desarrollar enfermedades y discapacidad lo que mejorará su calidad de vida.

  • Estar activo al menos 3 días a la semana es un buen objetivo. Los adultos de cualquier edad necesitan al menos 30 minutos de actividad física de intensidad moderada diariamente o 150 minutos (2 1⁄2 horas) cada semana.

  • Limitar el consumo de bebidas alcohólicas (si las ingiere) a no más de un trago o bebida al día para, entre otras cosas, evitar el riesgo de sufrir una caída o la interacción del alcohol con los medicamentos. Un trago equivale a 12 onza de cerveza, 1 1⁄2 onzas de ron o 5 onzas de vino.

 

2. Realizar pequeños ajustes en las comidas para disfrutar los alimentos y bebidas que se consumen.

 

  • Seleccionar alimentos bajos en sodio. Las personas de 50 años o más no deben exceder más de 2/3 cucharaditas de sal al día.

  • Realzar el sabor de los alimentos con hierbas y especias en lugar de sal.

  • Limitar el consumo diario de azúcar a no más de 6 cucharaditas las mujeres y 9 cucharaditas los hombres.

  • Preferir alimentos fortificados con vitamina B12 (ej. cereales fortificados).

  • Agregar frutas y hortalizas (vegetales) en rodajas o pre cortadas a las comidas y meriendas.

  • Consumir agua, té, jugo100% y caldo claro bajo en sodio en lugar de bebidas azucaradas o refrescos para hidratarse. • Consultar al médico y al profesional de Nutrición y Dietética licenciado, si observa cambios en el apetito o en el deseo de comer y en el estado de salud.

  • Consultar la información detallada provista por la FDA “Cómo Usar la Etiqueta Nutricional: Manual de Instrucciones para Adultos Mayores” en su enlace https://www.fda.gov/downloads/food/foodborneillnesscontaminants/ucm255434.pdf